El rincón de SEGAL

Analizar, informar y observar todo lo que nos ocurre desde la Seguridad Alimentaria. Curiosidades, críticas, ciencia y legislación.

El etiquetado en restaurantes.

Tic tac, tic tac.

El tiempo pasa y se va agotando. Cuando menos lo pensemos llega finales de año, y se acercan cambios para las empresas alimentarias, en concreto en el etiquetado.

Han sido varias ya las ocasiones en las que os he hablado de ello, del Reglamento 1169/2011 sobre la información facilitada al consumidor. Pero de él quedaron varios flecos sin atar, como la representación pictóricas de la información nutricional, la actualización de sustancias alergénicas, la indicación del origen en determinados productos, etc.

Pero uno de los puntos que queda por matizar es la aplicación del citado Reglamento, es decir, quién debe cumplirlo. Ya que se indica que deben ser todos los operadores económicos de empresas alimentarias, en todas las fases de la cadena, incluidas la que prestan servicio a colectividades.

Si pensamos de manera rápida ejemplos cuyo etiquetado no es tan evidente, nos surgen restaurantes, comercios de venta de platos preparados, pastelerías que envasan productos a petición del consumidor, y muchos ejemplos más similares. Son situaciones en las que no se presenta información del producto, más allá del nombre y precio, si es el caso.

Pues bien, se ha considerado que el consumidor, cuando acude por ejemplo a un restaurante debe ser informado de igual modo, como si cada plato contara con un etiquetado. Podéis imaginar que esta situación se ha valorado de manera real, ya que supone un trabajo adicional quizá muy elevado, cuando también quizá el consumidor no lo valora excesivamente en este tipo de situación.

No por ello se ha dejado de legislar. Por el momento sólo contamos con un borrador del proyecto de lo que será el Real Decreto para la información de:

  • Productos sin envasar para colectividades y personas individuales.
  • Los productos envasados en el mismo punto de venta bajo solicitud.
  • Los productos envasados en el comercio al por menor.

Para no produciros más confusión de la que la propia legislación aporta, y puesto que como os he comentado no es definitiva esta información, a modo de resumen:

En los dos primeros casos se deberá indicar:

  1. Denominación del alimento.
  2. Alérgenos y sustancias que causen intolerancias alimentarias.
  3. Cantidades de un ingrediente (si es el caso).
  4. Grado alcohólico si es superior a 1,2 % de graduación.

En el caso de servicio a colectividades (ej. restaurantes), sólo será necesario indicar los alérgenos, los cuales podrán facilitarse de manera oral al consumidor, siempre que sea antes de la compra, no suponga un coste adicional, y esté registrada toda la información, escrita en algún sitio accesible a cualquier empleado y a la propia autoridad de control.

En el tercer caso, productos que se envasan en el comercio al por menor, se deberá indicar toda la información obligatoria como si de un producto envasado “normal” se tratara, con la excepción de la información nutricional.

El punto más importante, en mi opinión, es la protección de las personas que padecen alergias o intolerancias alimentarias, en todos los ámbitos de su vida.

En esencia y resumiendo, en la práctica no existen demasiados cambios, pero yo comenzaría por registrar o realizar fichas de platos y productos, en los que podamos informar de alérgenos, cantidades de ingredientes y denominación. Para que en caso que el consumidor pregunte, podamos facilitar información real y veraz.

Confío en haber arrojado algo de luz a este tema, del que nos han llegado ya varias consultas. Cuando tengamos la legislación definitiva, os lo haré saber, como siempre.

Y como siempre también, comentarios y sugerencias son bienvenidos y si te ha parecido útil e interesante compártelo.

 

Emprender en el sector agroalimentario.

Parece que como la semana es más corta, os traigo un post cortito también, pero no menos interesante.

Esta vez me dirijo a ti, que tienes una idea de emprendimiento en el sector agroalimentario. Te rumia por la cabeza desde hace unas semanas, incluso meses. Le das vueltas, o más bien le das forma, pero en tu cabeza. Se la cuentas a tu pareja, a tus amigos e incluso a algún confidente en el trabajo. Sabes qué harías, pero te fallan muchas patas de ese banco, cómo lo hago, por dónde empiezo, con qué dinero, dónde busco el dinero que me falta, lo haré bien de esta forma, y un largo y lógico etcétera de dudas.

Ya sabéis que desde hace algo más de un año colaboro con el IAF (Instituto Aragonés de Fomento), en el desarrollo de formación y asistencias técnicas especializadas a emprendedores del sector agroalimentario. Pues bien, hoy os traigo un proyecto que me parece muy interesante y en el que todavía estáis a tiempo de participar. Se trata del Programa de Emprendimiento Agroalimentario en Aragón.

Programa emprendimiento agroalimentario.

De la mano del IAF, la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Aragón, el CITA y otras entidades más, podrás ser guiado, formado y asesorado en múltiples aspectos, desde el empresarial, hasta más específico como el alimentario.

No dejes de pasar esta oportunidad, tienes hasta el 30 de abril. Aunque creas que no es posible, sí lo puede ser, sólo debes intentarlo, ¿qué puedes perder?

Te dejo el enlace con más información, formulario y plazos de inscripción.

Y como siempre si te ha parecido interesante o crees que para alguien puede serlo, compártelo.

Alimentaria ´14 visto por SEGAL.

Cuatro días.

Cuatro días intensos, de trabajo, de descubrimientos, de aprendizaje, de reencuentros, de incertidumbre.

Todo el que acude a un evento de este tipo va con un objetivo claro, contactos. Pero de esos que, si lo haces bien,  luego fructifica.

Sacas la mejor de tus sonrisas, el talante más amable, los zapatos más cómodos a la par que elegantes, tarjetas preparadas y listo, a lanzarse.

Esta vez sólo quiero enseñaros en imágenes un trocito de lo que vimos. No podemos trasladaros los sabores ni olores, ni el bullicio del pabellón de vinos y licores, pero este es nuestro pequeño resumen de la feria Alimentaria 2014.

Más pequeña que otras ediciones, se nota que los tiempos duros llegan a todos, pero el que consigue mantenerse (la clave hoy día) tiene recompensa doble, ya que la competencia es menor. Las marcas grandes, como siempre, están, exponen, patrocinan y entretienen. Para ellas estos eventos son más de afianzar clientes, y recordarle al consumidor final que sus productos deben formar parte de su vida.

El comentario generalizado era: “ha ido bien, ahora toca trabajar, pero sí ha ido muy bien.” Esta frase, para todos los que sabemos el trabajo diario que conlleva mantener una empresa,  me parece un “chute” de ánimo y fuerza importante.

Así que desde aquí, ánimo a todas las pymes alimentarias.

Frutas confitadas en frío.

Frutas confitadas en frío.

Armas alimentarios

Aromas alimentarios

Refrigeración por humidificación

Refrigeración por humidificación

Refrigeración por humidificación en pescadería

Refrigeración por humidificación en pescadería

Fruta congelada envasada a vacío

Fruta congelada envasada a vacío

Zumo de frutas trifásico.

Zumo de frutas trifásico.

Planchas de sal prensada.

Planchas de sal prensada.

Huevo duro troceado envasado a  vacío

Huevo duro troceado envasado a vacío

Snacks de fruta deshidratada

Snacks de fruta deshidratada

Canal de ternera.

Canal de ternera.

Alimentaria 2014.

Nos vamos de feria.

Pero no de feria de abril (los que no lo conozcáis, la feria de abril son unas semanas de fiesta, sevillanas, manzanilla, pescadito y jamón, típica del sur en concreto de Sevilla).

No es el caso, nos vamos a la Feria ALIMENTARIA 2014. Comienza hoy 31 de marzo hasta el 3 de abril, en Barcelona. Así que estáis a tiempo para pasaros por ahí, curiosear y asistir a una de las actividades programadas.

Pero por si alguien empieza a buscarnos en el listado de expositores, no, no nos encontraréis. Vamos como visitantes, para poder ver, catar, escuchar y por qué no, hacer contactos, muchos contactos, y relaciones laborales.

Feria Alimentaria 2014

 

Pero ¿qué es ALIMENTARIA?

Se trata de una de las ferias internacionales más importantes en el sector de la alimentación. Se exponen nuevos productos, con tecnologías nuevas, sabores, texturas, diferentes, y de multitud de sectores; desde el cárnico, al dulce, pasando por los platos preparados y los snacks. Y al rededor de este evento se mueven varias actividades, algunas más entretenidas, como showcooking, y otras más… cómo decirlo, serias, que abarcan desde novedades en legislaciones alimentarias, hasta oportunidades de exportaciones a nuevos mercados como Japón.

En definitiva un encuentro del mercado agroalimentario que merece la pena asistir y “otear qué se cuece”.

Os dejo un enlace dónde podréis obtener más información.

Como siempre, comentarios y sugerencias serán bienvenidos, y si te ha gustado compártelo.

Hacer la compra de forma ordenada y segura.

Un lunes más abrimos la semana con un post. Quizá algunos de vosotros estéis cansados de tanto post más técnico, o profesional. (Llevo varias semanas hablando de ISO, IFS, BRC, Food Defense… y puede que hasta leerlos aquí no sabíais ni que existían estos términos).

Como me gusta comentaros aspectos para todos, profesionales o no de la higiene y seguridad alimentaria, esta vez os traigo unos consejos rápidos sobre algo que estoy segura que hacemos TODOS, hacer la compra. Me da igual semanal, quincenal, o si tienes un congelador estupendísimo, mensual.

Hay quien “pica” de mercado en mercado, buscando la oferta más provechosa; los hay, como en mi caso, que son de súper fijo, por tiempo, por facilidad o por pereza; y los hay que compran según necesitan, “de camino a casa compro la cena para hoy”. Sea cual sea tu estilo, haces la compra.

La compra de alimentos

La compra de alimentos

 

Sería de estudio una grabación del recorrido que hacemos dentro del supermercado, ataviados con la lista desde casa, el abrigo que te sobra nada más entrar, un carro o cesta que chirría y al final parecen los autos de choque de las atracciones, mientras, esquivas a un niño berreando con un fuet en la mano, o una señora que tita de la cesta, olvidando que precisamente tira de ella. Pues bien, dejando a parte la aventura de la compra en hora punta, todos debemos o deberíamos seguir una rutina de compra, y más cuando se acercan las temperaturas altas.

  1. Organización desde casa. Si conoces el establecimiento donde vas a comprar, procura hacer la lista clasificando los productos por: los que NO necesitan frío, los refrigerados y congelados. Así además de no olvidar productos, conseguir ajustarte a lo meramente necesario, sin gastos extras, te ayudará a seguir una ruta predefinida.
  2. Sigue el orden. Una vez sabemos qué necesitamos comprar, seguimos un orden claro, adquiere primero productos que no sean alimentos, posteriormente los que no son perecederos, es decir, se mantienen perfectamente a temperatura ambiente; seguidamente vamos a por los productos frescos (fruta, verduras, carnes y pescados frescos, lácteos, etc) éstos necesitan refrigeración; y por último adquiere los congelados. Los alimentos crudos nunca irán sobre otros productos.

    Lista: alimento sin frío, refrigerados y congelados.

  3. Bolsas isotérmicas. Si sabes que tu compra o el camino de vuelta a casa te va a llevar un tiempo largo, procura emplear bolsas isotérmicas, mantienen la temperatura de congelación y refrigeración un tiempo (no demasiado).
  4. Lee las etiquetas. Es importante saber qué compramos, si nos resulta beneficioso y hasta cuándo nos dura. Por ello busca la fecha de caducidad y consumo preferente. Pero ojo, está feo eso de rebuscar en el fondo el pan de molda que caduca más tarde, ayudarás a que no se desperdicie tanto alimento.

    Etiquetado de alimentos

    Etiquetado de alimentos

  5. Ordena el carro de la compra. Procura emplear carritos que lleven un bolsillo isotérmico y úsalo precisamente para ello. Los productos de más peso al fondo, los más delicados, en la parte superior, así como los que lleven líquidos, o bolsas frágiles.
  6. Directo a casa. Nada de entretenerse en el bar, en el cine, o de charla con el vecino. Coloca los alimentos según necesiten frío o congelación, recuerda que un producto descongelado no puede volver a ser congelado. Y no olvides revisar que en el bolsillo isotérmico del carro no queda nada.

Consejo sencillos, rápidos, intuitivos y lógicos. Espero que los llevéis a cabo y os sean útiles. Ya sabéis sugerencias y comentarios son bienvenidos. Y si te ha gustado compártelo.

Declaraciones nutricionales y de propiedades saludables. Una herramienta de venta.

A modo de complementación del etiquetado de alimentos, es decir a la información facilitada al consumidor, existen lo que se denominan declaraciones nutricionales y de propiedades saludables.

Desde hace años nos hemos encontrado en el mercado multitud de productos que rezan afirmaciones como: “ayuda a prevenir el colesterol”, o “rico en vitaminas A, C, B6”, o “estimula las funciones del sistema nervioso”. Las cuales en algunos casos son afirmaciones engañosas en otros no, pero no estaban demostradas.

Declaraciones nutricionales y de propiedades saludables en alimentos.

Anuncio periódico ABC año 1951

Fue en el año 2006, cuando la Comisión Europea consideró que el consumidor se encontraba indefenso ante tales declaraciones, las cuales son actualmente voluntarias, pero no dejan por ello de estar reguladas. Y decidió reglamentar esta situación, publicando un Reglamento (cumplimiento europeo), mediante el cual marcaba dos tipos de declaraciones:

  1. Nutricionales. (Art. 8)
  2. De propiedades saludables. (Art. 13 y 14)

Las primeras se refieren a la presencia o ausencia especial de un nutriente. Quedan preestablecidas en el anexo, es decir, para que una empresa alimentaria pueda indicar en su etiquetado, por ejemplo,  “fuente de fibra”, este alimento debe cumplir una serie de requisitos. Otros ejemplos serían “sin sal”, “light”, “natural”.

Las segundas se refieren a la función o beneficio que aporta un nutriente sobre la salud humana.  Son aprobadas  caso a caso por la EFSA (Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria”, y están basadas en estudios científicos. Es decir para poder afirmar que un producto alimentario “ayuda al refuerzo del sistema inmunitario”, debe estar avalado por una serie de estudios científicos, y una evaluación por parte de la EFSA del alimento en cuestión y el efecto alegado.

En 2012 se publicó la primera lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas. Para que os hagáis una idea, desde 2006 a 2011 se recibieron unas 44.000 declaraciones, las cuales se fusionaron en 2.600 para enviarlas a las EFSA, de éstas se autorizaron 222. Actualmente existen 250 declaraciones autorizadas, y 1.987 denegadas.

Por comodidad muchas veces no se denominan los tipos de declaraciones como tal, sino que se cita el artículo del Reglamento original, así las nutricionales son del artículo 8, y las de propiedades saludables, son de los artículos 13 o bien 14.

De éstas como podéis deducir hay varios tipos:

  1. Funcionales. (Art. 13)

Se refieren a efecto en el comportamiento,

  1. Reducción de un factor de riesgo de enfermedad. (Art. 14.1.a)
  2. Relacionadas con el desarrollo y la salud de los niños. (Art. 14.1.b)

Os dejo un cuadro resumen de todo esto.

Declaraciones nutricionales y propiedades saludables

Podemos consultar las declaraciones autorizadas y en qué condiciones las podemos emplear, en este enlace.

www.ec.europa.eu/nuhclaims

A modo conclusión, para mi se trata de “un juego”, entre dos equipos: la empresa alimentaria y el consumidor.

El etiquetado es una herramienta potente para la comercialización, se puede plantear una estrategia de marketing adaptada a esa pegatina, con un poder suficiente como para conseguir una venta. Así si su producto cuenta con factores beneficiosos tanto en nutrientes, como algún efecto positivo en la salud, no duden en explotarlo, remarcarlo y comunicarlo. Ahora bien, sepan que no todo vale en ese enlace de comunicación que tienen con el consumidor, deben proporcionar información veraz, real y entendible, ya que ustedes deben proteger la salud del consumidor y no deben jugar con su confianza, porque el precio de la desconfianza es caro.

 

BRC vs. 6

Sé que echasteis de menos el post de la semana pasada o quizá descansasteis un poquito, sea como fuere aquí estoy de nuevo, retomando la deuda que tenía con vosotros, BRC estándar de calidad y seguridad alimentaria.

BRC (British Retail Consortium). Se trata de otro Sistema de Gestión de la Seguridad Alimentaria, muy similar a IFS, del que os hablé hace unas semanas (IFS y Food Defense). Pero realmente nació varios años antes, aunque en similares condiciones.

En el año 1996 se unieron las cadenas de distribución británicas (Tesco, Sainsburys, etc.), con el mismo objetivo, exigir a los proveedores  de su marca blanca unos requisitos de calidad y sobretodo de seguridad alimentaria, superiores a los establecido en la legislación europea.

BRC estándar seguridad alimentaria

Los puntos son similares entre IFS y BRC, salvo que éste último no ha incluido (todavía) de manera explícita “Food Defense”. Las razones para elegir uno u otro estándar, son claras, depende de a quién quieras vender. Si se trata de una cadena alemana, francesa o italiana, implantarás y te certificarás bajo IFS; si por el contrario es una cadena británica bajo BRC. Si bien, debido a la coincidencia de muchos de los puntos, muchas empresas alimentarias optan por certificarse en ambos estándares.

No sé si os habréis dado cuenta que en el título del post he indicado “vs. 6″, se trata de la versión 6 de la norma. Tanto IFS, como BRC, actualmente cuentan con la versión 6. cada cierto tiempo revisan la norma, modifican, actualizan o añaden puntos. Y estoy segura que muchos estaréis pensando que esto es un negocio tipo ” yo me lo guiso, yo me lo como”. Las cadenas de distribución crean o participan en la creación de estas normas, las cuales exigen a sus proveedores de marca blanca, sin certificado no hay compra. Si hay certificado ello significa que ha habido una compra de la norma, con las consabidas formaciones de personal.

Actualizaciones versiones de BRC e IFS.

No seré yo la que critique estas normas, o más bien su aplicación actual. Ya que me dedico a implantarlas y auditarlas y en el fondo creo en ellas. ¿Porqué?, sencillo, obligan (aunque sea con fines lucrativos) a que las empresas alimentarias trabajen a un nivel de control de la seguridad alimentaria más alto y comprometido, y eso no es en absoluto criticable.

Por último, y para que os quede un poco más clara, aunque sea a grandes rasgos, la diferencia entre IFS y BRC, os dejo un cuadro resumen.

Principales   diferencias IFS BRC
¿Quién lo   demanda? Las cadenas de distribución alemanas y   francesas principalmente. En la versión 5 se unieron las cadenas de   distribución italianas. Las cadenas de distribución británicas y   la valoración de los requisitos está orientada a la debida diligencia.
Sistema   de puntuación. Cada requisito recibe una valoración   (A,B,C,D) en función de la cual obtiene una puntuación. No sigue un sistema de puntuación. Las   No Conformidades se clasifican en Críticas, Mayores y Menores.
Requisitos   claves que tienen gran influencia en la certificación. Llamados KO Llamados Requisitos Fundamentales.
Nivel de   Certificado Básico y Superior Certificado A, B y C
Plan de   acciones correctivas Si durante la auditoría no se obtiene   suficiente puntuación para obtener el certificado. El plan de acciones   correctivas que posteriormente envía el auditado no cambia la puntuación   inicial. Si durante la auditoría se detectan No   Conformidades Mayores contra Requisitos Fundamentales. Si el auditado envía   evidencias documentales de su cierre se puede conseguir la certificación.
Requisitos   de los auditores. Dos años de experiencia si el candidato   tiene título universitario o máster relacionado con la alimentación Formación específica en Ciencias de la   salud o alimentación.
Si directamente el candidato es auditor,   deberá tener 5 años de experiencia. Auditores BRC cinco años de experiencia   en la industria alimentaria; curso certificado BRC sin examen
Si el título no es universitario, son   necesarios 5 años de experiencia en industria alimentaria. Formación práctica BRC (10 auditorías en   15 días en GFSI estándares) de las cuáles al menos 5 en GFSI estándares
Si el candidato no tiene título   universitario se necesitan 5 años de experiencia pero es obligatorio realizar   un examen gestionado por IFS  
Formación práctica IFS (10 auditorías en   los últimos 2 años)

Hemos dado un paseo por los tres grandes estándares de seguridad alimentaria europeos, ISO 22000, IFS y BRC.

Ya sabéis dudas, sugerencias y comentarios son bienvenidos, y si os ha gustado compartidlo.

Jornada gratuita 4 de marzo.

Sé que estáis deseando y esperando que esta semana os hable de otro de los estándares en seguridad alimentaria, BRC. Pero permitidme un pequeño paréntesis.

Sabéis que tenemos por costumbre organizar jornadas gratuitas que informen sobre novedades en materia de seguridad alimentaria, y este año no iba a ser menos.

El próximo 4 de marzo, hemos organizado junto a Clarke, Modet & Co. una jornada gratuita sobre: ” Estrategia de etiquetado en la comercialización de productos agroalimentarios”.

Comercialización productos alimentarios.
Lugar: Consejo regulador de la Denominación de Origen Somontano. Barbastro, Huesca.

Programa:

10:00 – 10:15 Recepción asistentes

10:15 – 11:45 El papel de la Propiedad Industrial e Intelectual en el sector agroalimentario, su aplicación al etiquetado.

- D. José Manuel Marhuenda, Director departamento marcas Clarke, Modet & Cº                                                                                                                                                                                                                                             11:45 – 12:00 Pausa Café                                                                                                                                                                                                                                                       12:00 – 13:30 Etiquetado de nuevos productos alimenticios. Declaraciones de propiedades saludables y nutricionales.

 - Dña. Pilar Faustino, Directora Adjunta Segal Asesoría

Objetivo: Son múltiples los trabajos a realizar para llegar y mantenerse en el mercado: tener un buen producto, ofrecer un excelente servicio, dar garantía y confianza al consumidor. Es aquí donde el etiquetado de producto se revela esencial. En esta jornada, dirigida  responsables de producto, gerentes, diseñadores, emprendedores y empresarios del sector agroalimentario, les presentamos las herramientas y alternativas disponibles para su protección y adecuación.

Con esta jornada pretendemos unir dos facetas que a priori no tienen puntos en común, pero que como podréis comprobar no es así. El mundo de las patentes, marcas, propiedades industriales e intelectuales, y el mundo de la legislación en materia de etiquetado de alimentos, declaraciones nutricionales y de propiedades saludables. Cuántos empresarios o emprendedores del mundo agroalimentario se encuentran en la tesitura de denominar un producto con una marca, para diferenciarse de su competencia, y desconocen que la legislación en etiquetado se lo impide.

A quién va dirigido: Empresarios, empresas agroalimentarias, responsables de calidad y seguridad alimentaria, responsables de producto.

Inscripciones: Si estáis interesados en asistir, únicamente debéis inscribiros aquí. 

Espero que sea de vuestro interés, que nos podamos ver en persona y charlar un poco.

Como siempre si te parece útil esta información, compártela.

IFS y Food Defense

Y como lo prometido es deuda, esta semana os traigo otro estándar de calidad y seguridad alimentaria, IFS (International Featured Standards).

Su origen se encuentra en las grandes superficies y distribuidores de países de Francia y Alemania, tipo Carrefour, Simply, Lild, y otras más. Decidieron que  los fabricantes de sus marcas blancas debían cumplir una serie de requisitos higiénico sanitarios y de calidad propios (siempre con los mínimos de legalidad).

Así se ha convertido en un requisito más de compra que de calidad, es decir, imaginemos que tengo una fábrica de galletas, palmeritas, lacitos de hojaldre y otros productos lamineros. Si quiero poder vender a Carrefour, bajo la marca de éste, deberé implantar y certificar IFS. Con las consecuencias pertinentes, buenas y malas.

Por un lado sé que tendré un cliente seguro, pero no es seguro que se mantenga en el tiempo. Sé que vender a una gran superficie llama a la venta a otros clientes de diverso tamaño. Si no cuento de manera inicial con las instalaciones adecuadas y que solicita la norma IFS, debo invertir seriamente en obras, mantenimiento o incluso plantearme un cambio de ubicación de la fábrica  (esto suele ser más habitual), y todo esto es dinero, tiempo, dinero para el personal y quebraderos de cabeza, porque al fin y al cabo debemos reeducar, en el peor de los casos, a una plantilla.

Pero certificarse en IFS puede atraer otras ventajas (algunas similares a las que os nombré con ISO 22000):

  • Ayuda a la comercialización. Sabes que como tú hay 10 más, pues diferénciate en la competición.
  • Disminuyen el número de alertas y el de No Conformidades.
  • Aumenta la confianza del consumidor y por supuesto de tus clientes.
  • Le da un valor añadido a tu producto.
  • Disminuyen las auditorías cruzadas, es decir, los clientes cuando saben que tienes implantado IFS, suelen reducir el número de auditorías de comprobación.
  • Disminuyen las retiradas de producto y las reclamaciones de clientes.

Hasta aquí podéis pensar que me repito respecto al post anterior, pero hay un punto que para mí, además del origen de esta norma de quién lo solicita, es la gran diferenciación, se trata del FOOD DEFENSE, que traducido literal sería algo así como “Defensa Alimentaria”.

Podéis imaginar un poco por dónde van los tiros. A raíz de los ataques terroristas acontecidos en EEUU, en Inglaterra, en España, se ha denotado la necesidad de proteger una vía de ataque vulnerable, y a la vez masiva como es la alimentación y las bebidas. Es muy sencillo imaginar que cierta cantidad de un virus, u otro agente contaminante vertido en los depósitos de agua desprotegidos de un distrito, las consecuencias serían fatales y rápidas.

Hoy día la comercialización global es un hecho, y lo mismo que ocurre ante una alerta alimentaria en la que se activan los canales de comunicación entre países y el ciudadano, si es necesario, en este caso, el aviso no ocurriría o su ocurre es tarde.

Pero tampoco hay que dramatizar ni ponerse en lo peor, para entender qué es Food Defense en IFS. También se contemplan reacciones antes boicots, desempleados descontentos que contaminan parte de la producción, o difunden rumores falsos; huelgas agresivas que afectan a la producción y los alimentos; robos cometidos por empleados de la compañía (un ejemplo sería una cajera de un supermercado que hace como que pasa determinados productos de alto nivel por el lector de códigos, y realmente contabiliza barras de pan).

Para que os hagáis una idea, la contaminación accidental hace referencia a la inocuidad de los alimentos, y se controlan mediante el APPCC (más sobre APPCC aquí), Food Defense hace referencia a la contaminación de alimentos de manera intencionada.

Para las empresas o responsables de calidad que tenéis en mente implantar IFS, os dejo un enlace que os puede resultar útil, la Guía Food Defense de IFS.

Ya sabéis dudas y sugerencias serán bienvenidas, y si os ha parecido útil  compartidlo.

ISO 22000

Como os comentaba en el anterior post, esta vez os hablaré sobre el estándar de Sistemas de Gestión de la Inocuidad de los Alimentos, ISO 22000.

Pero antes, para familiarizarnos, sobre todo los que estáis menos acostumbrados a estos términos, os cuento a grosso modo qué es esto de certificarse en un estándar.

Es muy sencillo, una empresa A, decide trabajar de un modo; tenemos una segunda empresa B, que trabaja de otro; y finalmente una tercera empresa C, que lo hace diferente a las dos anteriores. Las tres empresas A, B y C, trabajan bien, las tres son del mismo sector: producción de salsas. Llega un cliente potencial, un distribuidor de grandes superficies, quiere comprar su producto pero antes desea comparar a las tres empresas.

Elegir una empresa.

Las conclusiones de esas tres visitas son muy similares, A, B y C, tienen implantado el APPCC correctamente, los informes de inspecciones son buenos, con pocas deficiencias y los precios negociados no se llevan mucho entre sí. Pero el cliente no sabe comparar muy bien, porque el modo de trabajo es diferente en las tres, y no es capaz de tomar una decisión.

Durante muchos años nos encontramos con esta situación, cada empresa trabaja de un modo. Es aquí donde surgen las normas ISO (International Organization of Satandardization), en español, Organización Internacional de Estandarización. Dicho organismo estandariza el modo de trabajo, es decir todas la empresas que trabajen de un modo concreto serán certificadas bajo un estándar. Ese certificado le dirá al cliente dubitativo de las empresas A, B y C, que si B, está certificada bajo la norma ISO 22000, significa que esa organización trabaja de una forma que está previamente establecida y que además trabaja hacia un nivel más alto de inocuidad de alimentos.

Cuando surgió ISO 22000, el GFSI (Global Food Safety Initiative), es el organismo que reconoce este tipo de esquemas de trabajo. Pues bien, el GFSI, dijo que ISO 22000 no estaba del todo completo, a su parecer. Es por ello que se creó el PAS 220, que serían como los prerrequisitos de ISO 22000, y así quedaba completo; la suma de PAS 220 e ISO 22000, es FSSC 22000. Este estándar sí queda reconocido por GFSI.

ISO 22000

Quiero aclarar que estos reconocimientos no implican ni aceptación ni rechazo inmediato de los clientes, es decir, y volviendo a nuestro amigo cliente de la gran superficie, si para él tener ISO 22000 es suficiente, perfecto, o quizá su criterio de aceptación sea FSSC 22000. Es decir, el mundo de los estándares certificados lo único que nos indica es que esa organización trabaja de un modo concreto, y yo puedo conocer cuál es sin necesidad de visitarla, porque conozco la norma bajo la que trabajan.

Espero que os resulten interesantes estos post más técnicos. Como siempre acepto dudas, sugerencias y comentarios. Y si te ha gustado, compártelo.

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