Obesidad mental

He llegado a un punto en el que creo que mi cerebro se ha convertido en un pen drive, un dispositivo de almacenamiento del que de vez en cuando debes vigilar el espacio libre que te queda, para poder guardarte esas fotos del fin de semana con tus amigas en Londres.

Y es que cada día paso entre 8 y 10 horas recabando información, ya sea delante del ordenador, leyendo libros de consulta, documentos de normas o sencillamente hablando con un cliente. Mi cabeza almacena y almacena información, y a veces siento que para ingresar algo nuevo, debo eliminar algún recuerdo.

Esa necesidad de estar al día de todo y con todo, hace que invierta todo ese tiempo en buscar información, estudiar (porque sí, sigo estudiando, a otro nivel, pero sigo). ¿Y por qué? pues porque casi casi debo ser como el médico especialista en medicina interna, debo saber casi de todo, de todo lo relacionado con la seguridad alimentaria, la nutrición, la formación, y ya como quieres ser un buen profesional, también quieres saber de inglés, por qué no francés, y como además te encuentras al mando de tu empresa, de marketing, administración y gestión, finanzas, redes sociales, etc.

Me siento obesa mentalmente.

Y es que al final te encuentras en una espiral de lecturas, dentro de esos grupos de Linkedin que pueden ser tan interesantes, pero que son una cascada de generación de ideas a las que apenas puedes dedicar tiempo. Y al final de todo esto, te das cuenta que tus lecturas las realizas en vertical, ya no vas línea a línea, y te quedas con la idea general, el contexto, si es necesario más detalle ya lo releeremos con más calma, la cuestión es poder tener una primera visión de todo. Y ahí está la clave, de la visión pasamos a la opinión en lo que dura un caramelo en un colegio.

El hecho de tener opinión, hace que todos tengamos mucho que contar, todos queremos resaltar, todos queremos opinar. De ahí que exista tal multitud de blogs, (este uno de ellos). Pero esto se traduce en una sobrecarga de información, de opiniones no todas válidas, y difícil de discernir quien habla con conocimineto de causa, o quien oye campanas y no sabe donde.

Y es que se ha perdido, en gran medida, la objetividad de la información. Ya no es suficiente con escribir un titular, ahora debe ir seguido de una opinión, una crítica, o una supuesta solución. Y esto último me preocupa y me empieza a cansar; cuando algo falla, todos lo habríamos hecho de otra manera, y por tanto nos sentimos en la libertad de opinar y criticar. No quiero decir que esté mal, sino que si lo hacemos, que al menos sea de forma constructiva.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s